LA NUEVA PIRATERIA
en señal de la nueva piratería
una clave secreta para desaparecer
una clave secreta infinita.
En señal de la nueva piratería
te vamos a robar nuestras ideas
y te dejaremos plagiar
nuestros nombres,
nuestras voces,
nuestros tonos
y el ánimo cansado de temporeras de las letras
La nueva piratería
es el subcontratista de la poesía.
Sustento perpetuo
Materia prima de su reconocimiento.
12.21.2011
11.29.2011

Umbilicus
No hay luz que aportar sobre estas sombras en las catacumbas
de la respiración son máquinas ciegas y autónomas
que se entretienen mirando la travesía oscura
de la humanidad a través de la humedad
que es su sentimiento perpetuo transmitido
pulso a pulso
instantáneo.
No hay cruz ni dios capaz de mantener a flote tanta Ruina
indefendible
que aun respira
innombrable
que aun se ríe, viva
y no hay árbol ni escalera para subir por la luz de las estrellas.
Todo su camino está atravesado por fetos no natos semi enterrados
o casi desenterrados
que sueñan con darle un nombre a su destino
que sueñan con colores brillantes que jamás han visto
que sueñan con globos que flotan sobre una ciudad que ríe
que sueñan con luces encendidas en casa
y comida caliente
puro amor
a la vida tendremos que darle una respuesta
que valga la pena nombrar
que valga la pena no saber volar
no saber decir que se sospecha
que atrás de esa húmeda oscuridad
habrá un paraíso en el que todo se puede
porque aun no existe.
3.31.2011
Despertar adentro de un sueño no es despertar
El Imperio de los sueños
que también es el imperio del dolor
y el imperio del dólar,
atraviesa cualquier fría impotencia
para recordarte la sed,
la oscuridad
y el hambre...
pero insistes en soñar,
en soñarte en otro sitio
siendo otro, completamente otro
uno mejor, más dispuesto, no tan desesperado,
a la orden de tus caprichos
con muchos sueños inalcansables sin su crimen correspondiente.
La falacia ocurre ante tus ojos
es un programa de televisión que repiten todos los días,
pero te obligas a fingir sorpresa
y lo peor es que te resulta
y te sorprende
y te seduce
y te mete la lengua
y habla por ti
y te seca la baba
y te ensucia los pañales
y te reduce
y te mira por tus ojos
y te los cierra para que duermas
y te programa los sueños dentro de los cuales vas a despertar.
3.19.2011
Ver sin audio.
El fracaso del mago Oli
¿Acto fallido o sabotaje?
¿Metáfora?
Es una señal, pero ¿de quién?
De los milicos. Supongamos.
El mago Oli era un ilusionista,
un soñador que hacía soñar.
Imaginemos que él era el pueblo,
ese “pueblo” que se había ilusionado con una sociedad distinta,
con subvertir el orden de las cosas,
del mundo:
Revolución.
La metáfora consistiría en que el mago Oli (el pueblo)
terminó prisionero y ahogándose,
sin libertad (recordemos que el mago se mete a un barril lleno de agua,
cuya tapa es asegurada con cadenas).
¿Quién viene a romper las cadenas
y a salvar al mago de la angustia de morir ahogado?
La fuerza, unos guardias (los milicos)
que con unas hachas rompen las cadenas y liberan al ilusionista
(el pueblo).
2.15.2011
2.09.2011
Algo de profundidad de Patagonia oculta,
de manada eterna que habita el pecho del lobo expulsado.
Así cuando el lobo solitario es la manada
un efecto de comunicación de una voz como mil voces se despliega
y un lobo son todos los lobos.
He sido pampa y desierto,
mar y cielo recorriendo el mundo profundo y potente.
Anocheciendo en la provincia,
el mal de ojo sigue siendo una amenaza para nuestros literatos
y la usan como su mejor arma.
Anocheciendo, anocheciendo,
en este pueblo siempre está anocheciendo,
pero nunca será de noche,
nunca abrirá los ojos en plena oscuridad.
Hay que pasar un tiempo solo
Vocación de huérfano pisando huellas dejadas por sí mismo.
Aceptarse como posibilidad
y que el objeto sea yo.
Modelo a modelar
Proposiciones mutables, profundidades fractales.
Cruzarme en mi propio camino
Capacidad para teletransportarme
Estar en dos lugares a la vez.
Todo por-venir
Todo por hacer-se
Mariscal y carne de cañón a la vez
Disposición ofrecida a sí misma.
2.07.2011
1.25.2011
El proceso consiste en volver hacia sí mismo.
El proceso habla de seguir cualquier camino que lleve hacia sí mismo. Hay muy pocos caminos en esa única dirección.
El proceso habla de sombras, de sangre, de odio pasado de moda o pisando la cola.
El proceso obliga a revisar la ropa sucia que ya nunca se lavará, luego exige quemarla en una ceremonia silenciosa, rápida y sin ceremonia.
El proceso habla de sombras. Sombras sobre las que hay que volver, una y otra vez. Volver sobre las sombras, adentrarse en ellas.
¿El proceso habla de iluminación? Sí, pero sin nombrarla nunca y, menos aún, prometerla. Si el proceso habla de iluminación, no hay proceso.
El proceso habla de sombras. Sumergirse en ellas, en las sombras, tus sombras.
El proceso habla de volverse sobre sí mismo.
El proceso señala un cambio. Un cambio determinado por un empaparse en uno mismo con uno mismo.
El proceso habla de sudor, de dolor, de abandono, de sombras, de verdad. Mucha verdad y honestidad.
El proceso se nutre de lo que habita en la verdad y ésta vive del doloroso sudor, de abandonar las sombras y no mirarlas jamás, de dejarse uno mismo de lado.
El proceso habla de no esconderse nada de sí mismo a uno mismo.
El proceso es persistente: habla de volverse sobre sí mismo.
El proceso es verdadero no en la medida en que te entregas a él, sino en la medida en que te empapas de ti mismo en ti mismo.
El proceso no ofrece nada, no esperes nada del proceso.
El proceso como medida del tiempo.
El proceso no debería inducirte a “pensar” en la epifanía. Si lo haces, morirás esperando.
El proceso es violencia, la violencia de aceptar lo inevitable que habita debajo de la alegría.
El proceso camina en la dirección opuesta a las convenciones.
El proceso no habla de triunfo o realización o felicidad. Pueden ser un sub-producto, y como subproducto, inesperados; el proceso no los espera. No cuentes con el subproducto, no esperes el subproducto, no te sorprendas con el subproducto.
El proceso habla de la muerte. No la nombra, no la induce. La exige. Dar muerte o merecer la muerte es algo que el proceso esclarece sin palabras. Antes del proceso pudo no haber vida.
El proceso no debería inducirte a “pensar” en la epifanía. Si lo haces, morirás esperando.
Caminar en dirección contraria a uno mismo significa que el proceso te abandona.
El proceso no promete vida.
El proceso exige muerte.
El proceso es decisión.
El proceso señala lo irreparable, la alegría de lo irreparable.
El proceso habla de verdad. Exige verdad.
El proceso como relajo.
El proceso no exige sufrimientos originados en lo que aún no ocurre.
El proceso como antesala del proceso.